TOMEMOS UNA TAZA DE CAFÉ Y CONVERSEMOS.


Hola cómo está tu alma hoy?


No hay nada más agradable que salir con un amigo o una amiga especial a tomarse un café, charlar un ratito y compartir las cosas de la vida. Verdad?


Hoy quiero invitarte a que nos tomemos un café y miremos cómo estás nuestras tazas…me gusta comparar la vida con una taza de café.


A veces vemos sólo vemos la parte de la taza que está vacía. Aquello que nos hace falta. Lo difícil que es la vida y lo incompletos que siempre parecemos estar.


A veces parece que la taza se ha roto por algún lado y por más que la intentamos llenar pareciera que no tiene cuando llenarse.


Sabes que en la cultura oriental tienen una costumbre de restaurar las tazas rotas? Para ello las sellan con oro. Y cuando terminan de restaurarlas quedan convertidas en hermosas y valiosas piezas llenas de oro y figuras decorativas.


A veces no sólo queremos tener una taza, sino que queremos tener un juego de tazas completo y ninguna se llena.


Cuando salgo a compartir una taza de café con alguna persona, o cuando la invito a mi casa a tomarnos un café; me gusta aportar oro a sus tazas rotas. Y con esto me refiero a

EL ALMA.


De una u otra manera, nuestra alma se ha roto; alguien la ha roto en mil pedazos y muy pocas veces nos damos cuenta que hemos vamos por la vida vertiendo en ella, muchas otras cosas que se derraman a través de las grietas que quedan entre los pedazos rotos.