PESCADOR DE HOMBRES. Tu Llamado a Cumplir la Agenda de Dios. [Aprendizajes 2022]

Decir SI o Rechazarlo, Cómo Puedo Saber?

*** (Advertencia)

Antes de hablar del tema, quiero decirte que estas palabras aquí escritas son parte de mis propios aprendizajes en el camino de la vida, en el viaje hacia LA QUINTAESENCIA, MI PROPIA ALMA transitando por el camino del amor. Es un compartir de experiencias y los aprendizajes en cada una de ellas las cuales hoy comparto con el mundo a través de mis escritos y mi música. Escribir y compartir contigo, no quiere decir que sean la verdad absoluta de nada, pero si en algo resuenan contigo y pueden hacer un aporte al desarrollo de TU PROYECTO DE VIDA, me siento FELIZ Y BENDECIDA de estar cumpliendo mi propósito y misión de vida. Si algo no resuena contigo simplemente déjalo pasar y/o comparte con alguien más, tu no sabes a quién le pueden ser de ayuda.

Esta mañana he publicado un post y una canción himno espiritual maravilloso basado en el tema PESCADOR DE HOMBRES, Mateo 4:18-20; donde Jesús comienza a llamar a sus discípulos para que le sigan. Los primeros eran unos pescadores. Después del ¡SI! A ellos les llamó PESCADOR DE HOMBRES.


Mi reflexión para ti y tu proyecto de vida el día de hoy es:

Si Jesús viniese en este momento y te llamara a seguirle; qué te encontraría haciendo, en dónde, y si le das tu ¡SI! ¿Cómo crees que te llamarías o se llamaría tu proyecto?

Todo esto es en preparación a nuestro siguiente tema LA HERIDA DEL RECHAZO, ladrón #1 de tu Energía Vital, el cual vamos a estar desarrollando esta semana que entra. Por ahora quiero compartirte un par de ideas como testimonio de lo que he vivido como experiencia de vida dentro de mi llamado y el decir ¡SI!


EL LLAMADO Y DECIR ¡SI! son dos cosas completamente diferentes.


En mi caso personal, tuve el llamado a servir a Dios desde muy niña. Mi acercamiento a la vida religiosa en algún momento me llevó a pensar y sentir que mi camino sería el SER MONJA. En este momento conozco a mi primer amor, ese amor de adolescente y me doy cuenta de que mi llamado no era el seguir la vida religiosa.


Decidí ingresar a la universidad a estudia Licenciatura en Música, y durante toda mi carrera trabajé como maestra y como cantante de música sacra en servicios religiosos. Los hilos dorados de mi llamado se fueron tejiendo año tras año, sin ser consciente de ello. Es decir, mi ¡SI! no fue contundente, determinante y mucho menos constante.